El uso ético de la tecnología y la circulación de los afectos en Kentukis
En este informe abordaremos el uso
ético de la tecnología y la circulación de los afectos en Kentuki de Samanta
Schweblin. Comenzaremos explicando cómo la tecnología transforma y degrada las
muestras de afecto en las historias que conforman esta novela, nos enfocaremos
puntualmente en algunas de ellas.
Hablaremos sobre la maternidad como
vínculo degradado por la tecnología. Basándonos en la historia de Emilia y su
hijo, los cuales son seres kentukis, centrándonos en su relación afectiva. Emilia
es el ser kentuki de Eva, y es por eso que con ella se genera una especie de
relación de maternidad, pero evidentemente falsa. Emilia trata de proteger y
cuidar a Eva atreves del muñeco, lo cual es imposible. Mientras tanto, su hijo,
también como ser kentuki, forma otra relación materna falsa con una señora de la
misma edad que su madre. El hijo de Eva, le envío una torta a esta señora, es
por eso que Emilia, al ver esto, siente celos porque de alguna manera está
perdiendo a su hijo, preocupándose más por una mujer que en realidad no
conocía, solo estaba atrás de un peluche y no tenía idea de quien era ella.
Básicamente Emilia dejo de preocuparse por su hijo, preguntarle como estaba, o
cumplir su rol materno, por el simple hecho de estar atrapada detrás de una
pantalla viviendo un vínculo amoroso y materno con Eva, detrás de una pantalla.
Continuaremos con la amistad, este
afecto tan importante y apreciado por los seres humanos. Expresaremos como se
degrada con la historia de Katia, Robín y Amy, tres amigas norteamericanas.
Robín tenía un kentuki. Muy emocionada ella se lo muestra a sus amigas y con
mucha intriga y ímpetu juvenil comienzan a realizar una serie de juegos
vouyeritas con el muñeco. El kentuki comienza a negociar con ellas, rompiendo
lazos de amistad, por delatar ciertas actitudes de Robín y de su familia en su privacidad, degrada también la lealtad
y el compañerismo que hay entre ellas y no solo eso, sino que también vemos
actividades ilegales por todas las estafas que el ser kentuki daba a conocer.
Fuera de la novela, ya es muy común ver como se rompen lazos de amistad por una
publicación, o algún comentario de alguna persona que no sabemos si realmente
es verdad. O como los jóvenes se dejan llevar por “no quedar mal” y hacen cosas
que nunca hubiesen hecho, lo suben a las redes pensando que no va a pasar nada,
generan así que cualquier persona pueda conocer su intimidad.
Por último, mostraremos como se
degradan las relaciones de afecto amoroso, con la historia de Cecile y
Chen-Shi-Xu, entre quienes surge una historia de amor “perfecta”, Por ejemplo
en esta cita: “Cheng-Shi-Xu, en cambio, hacía más de un mes que estaba
concentrado en otra cosa: vivía el nacimiento de un gran amor, quizá el más
auténtico e inexplicable de su vida.” (Schweblin, 2018:50)
Es un claro ejemplo de la pérdida del
ideal de enamoramiento, el personaje ama a una persona que en realidad no conoce
en lo más mínimo, y él siente que está enamorado. Lo podemos relacionar a lo
que nos sucede en la vida real, cuando sentimos que conócenos a alguien
realmente por hablar unos días por WhatsApp, lo rápido que nos genera confianza
cualquier persona atrás de una pantalla.
Qué difícil es entender que en
realidad ambos personajes, tanto el ser kentuki y el amo, están siendo esclavos
de esta tecnología con todas las consecuencias que esta trae. No solo en este
caso que pareciera ficticio, si no, en nuestra vida, creemos que estemos
protegidos y que solo mostramos lo que deseamos por las redes cuando en
realidad estamos mucho tiempo de nuestra vida exponiéndonos y rodeándonos cada
vez de más exposición. Imagínense que los del otro lado de la pantalla, o de
Instagram, Facebook o cualquier red social hay una persona a quien no conocemos
nada que, desde su computadora, está viéndolo todo, así como sucede con el
Kentuki, son personas que no son nuestros “amigos”, si no personas que nunca
nos enteramos de su verdadera identidad. Debemos aceptar que no hablamos de
ficción porque la tecnología ya existe, y estamos inmersos en ella, nos está
hipnotizando, logrando que cada vez, dejemos más de lado a nuestros pares o a
nosotros mismos, y sigamos mirando esa pantalla.
Esa pantalla que no tiene ni sentimientos, ni
un consejo, ni la capacidad de abrazarnos cuando estamos mal. Debemos saber
aprovechar todos los beneficios y ventajas que trae consigo la tecnología y
cuidarnos más a nosotros mismos y a la persona que este al lado nuestro.
Saliendo de la ficción de esta
novela, en la vida real también vivimos situaciones como en las historias,
donde por la tecnología se ven en juego varios valores como el amor, el
respeto, la libertad, la privacidad, ya que como dijimos antes los seres
humanos estamos tan sumergidos en la tecnología que muchas veces no vemos más
allá de una pantalla de un celular creyéndonos que eso es realmente la vida. Y
de un momento para el otro vamos perdiendo las cosas más importantes de la vida,
esto sucede cuando dejamos de prestarle atención a las emociones propias y de
los demás, sin darle importancia ni atención fuera de una pantalla.
Spicuglia Luz y Balcarce Josefina





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